
SIGLO XV
Ya en este siglo se conocía en Burgohondo
la existencia de numerosos hornos de pez, sobre
los que también tuvo privilegios el monasterio,
al recibir por ley la primera torta de pez de
cuantas hornadas se hacían en los pinares.
La pez se obtiene de la resina de los pinos y se
usa desde tiempo inmemorial para revestir
pellejos, tinajas y otros recipientes. De la pez
deriva "peguera", que eran simples hoyos hechos
en la tierra para quemar leña resinosa y extraer
este producto. También se conocían con el nombre
de pegueras los lugares donde se calentaba la
pez y se marcaba, en los esquileos el ganado
ovino. De alguna de estas actividades puede
proceder el topónimo de "La Peguera".
Otro horno, al que se hace mención en documentos
existentes en el Ayuntamiento, es el llamado de
cendra:
...No procuraban la conservación de los montes, porque si la procurasen no tendrían como tenían horno de cendra que los destruían...
Tal vez de aquí derive el nombre del lugar
conocido como La Cendra.
En este mismo documento se cita el impuesto de 8
maravedíes o una azumbre de vino que debía
pagarse a los regidores por cada cierta cantidad
de vino que se vendía en Burgohondo y demás
lugares del concejo.
El 3 de abril de 1405, en Salvatierra, el
Concejo de la Mesta confirma el privilegio que
tenía la abadía del Burgo para el pastar de sus
ganados. En 1514, una bula del Papa León XIII
mandó reformar los estatutos de la
colegiata-abadía.
En 1489 varios vecinos del concejo del Burgo
piden justicia al corregidor de Ávila por los
embargos de posesiones y abusos cometidos contra
ellos por los servidores de Pedro Dávila, hechos
que se remontaban a tiempos de su padre y que no
habían denunciado debido al poder del señor de
la Navas y el temor a sus represalias. En
documento fechado en Burgohondo-Navaluenga los
días 24 y 25 de febrero de 1489 se presentan
varias de las citadas denuncias.
Aquella situación de abuso de poder y
apropiación ilegal de posesiones finalizó, al
parecer, por la sentencia dictada en 1490 por
Álvaro de Santiesteban, corregidor de Ávila; a
pesar de las apelaciones presentadas, se expidió
un mandamiento para que se pusiesen en posesión
del concejo del Burgo los términos, montes y
prados, hornos de pez, etc., que se explican en
el documento
La sentencia se dictó en Burgohondo, en la
plaza, bajo el moral existente, el 8 de
noviembre de 1490, estando presentes Juan
Vaquero el Mozo y Pedro García, alcaldes del
concejo del Burgo.
El 2 de diciembre de 1455 el rey Enrique IV, en
carta desde Ávila, confirmó a los moradores de
Burgohondo los heredamientos concedidos por
Alfonso X, ratificando igualmente dicha
confirmación los Reyes Católicos, desde Alcalá
de Henares, el 20 de febrero de 1486.
En esta época existen discrepancias entre el
concejo del Burgo y El Barraco sobre la fijación
de los límites entre los términos; sobre este
asunto existen varios documentos. Uno fechado
está fechado en El Barraco los días 11 y 24 de
noviembre de 1489 y es un borrador que contiene
varias diligencias para establecer justicia
entre los vecinos de El Barraco y el concejo de
Burgohondo, donde el corregidor abulense Álvaro
de Santiesteban comprueba los distintos mojones
que separan ambos términos, tal como está fijado
en el privilegio que tiene el concejo de
Burgohondo, auxiliado por las declaraciones de
testigos y procuradores de ambas partes.
Otro escrito, igualmente fechado en El Barraco
el 18 de noviembre del mismo año, Benito Sánchez,
procurador del concejo de Burgohondo, solicita
al corregidor de Ávila que el escribano mayor de
la Tierra de Ávila le entregue un traslado de
los escrtos presentados por los procuradores de
Ávila y Burgohondo con la sentencia dictada
sobre los límites entre este último y El Barraco
Siglos XII yXIII. Los Privilegios del Heredamiento
Siglo XIV. Desavenencias de la Abadía y el Concejo
Siglo XV. Contencioso con El Barraco
Siglos XVI y XVII. Pleitos con el Obispado de Ávila
Siglo XVIII. Extinción de La Colegiata-Abadía